Como
os anunciaba ayer en Instagram os traigo una receta con hojas de remolacha.
Algunos os sorprenderéis…hojas de remolacha? Si, Si....las hojas… eso que nadie
quiere, y que incluso en los mercados descartan de la propia “remolacha” para
que haga bonito y no ocupe espacio. De hecho y gracias a esta acción, me las estoy llevando gratis de dos paradas
de la Boquería. Aunque tengo que ir temprano o encargarlas un día antes, porque
sino cuando llego ya las han tirado.
Mi
amigo georgiano, del que aprendí a hacer el Borscht, me habló de recetas con las hojas de la
remolacha, y de hecho he probado ya unas con nueces que os traeré próximamente.
Pero del modo más sencillo y que más me gustan es como si fueran espinacas a la
catalana. La verdad es que creo que son
mejores incluso ya que carecen del “amargor” que tienen éstas a veces.
Fuente
de vitaminas y minerales las remolachas son lo más. Las hojas son ricas en
Vitamina A, mientras que la raíz de la C. Abundante presencia de
beta-carotenos, hierro y calcio. La
remolacha es fuente de folatos también que junto con el ácido fólico previene
defectos de nacimiento, y ayudan contra enfermedades cardíacas y sobretodo
benefactoras en caso de anemia. Los folatos también ayudan en la creación de
glóbulos rojos y blancos y en la formación de anticuerpos en el sistema
inmunológico ( las riboflavinas ó vitamina B2).
En
cuanto a los minerales es rica en yodo (tiroides y metabolismo), sodio y
potasio (sistema nervioso). También en menor proporción magnesio, fósforo y
calcio. Contiene también antocianinas que son antioxidantes, es decir, juventud
(lucha contra los radicales libres). Son también diuréticas.
Al
igual que las acelgas y las espinacas, que lo poseen en mayor grado, la presencia de oxalatos puede provocar en
algunos casos la no asimilación correcta en el intestino del calcio y el hierro. Algunas personas
tienen predisposición a formar cálculos de oxalato de calcio y por tanto no deberían
consumirlas.
Si las hacemos en el horno, conservarán casi todas sus
propiedades intactas.
A mi me gusta hacerlas al vapor para tratar de conservar
todos los minerales y propiedades. He comprobado además que la verdura así,
conserva mejor el color y no necesita que se le añada sal. Sus propias sales,
la aliñan. Hoy os voy a mostrar como lo
hago. Compro en los comercios especializados chinos esas cestitas de bambú (que si las cuidáis bien os
durarán años) y con ellas me preparo muchas veces la cena. Las espinacas a la catalana se hacen
salteándolas luego en una sartén con un poco de aceite de oliva virgen, pasas y
piñones. Yo no las salteo… pero quedan deliciosas. Eso a gusto del consumidor.
Gracias a Virginia de Sweet&Sour tengo pasión por los
huevos blancos, tan difíciles de conseguir en su tierra. No tienen ninguna propiedad diferente a los
demás huevos, tan sólo tiene que ver la raza de la gallina. Pero, ahora, me
gusta comprarlos. A ver si adivináis cual de los 2 huevos duros es el
blanco…(al final os lo digo). Este
plato, tiene un aporte nutricional adecuado, conteniendo verdura (fibra) y
proteínas (huevos).
Espero las probéis y os gusten y aumentemos su
consumo…aunque dejen de salir gratis.
HOJAS DE REMOLACHA AL VAPOR
Ingredientes:
(para 2 personas)
Hojas de remolacha (calcular como si comprarais espinacas ó
acelgas)
Piñones
Pasas
Aceite de oliva virgen extra
Limpiamos bien con agua las hojas. Yo descarto los tallos
de las hojas, pero si voy a hacer un caldo de verduras o pollo, los añado.
Método 1. Las ponemos en la vaporera junto con un par de
huevos y una patata, si queremos, troceada. Colocamos la vaporera sobre una
olla hirviendo (que tenga su diámetro..si fuera inferior nos quedaría parte
descubierta) o sobre un wok dónde se adapta perfectamente (pero en este caso
vigilar el agua… cuando se queda sin, se quema y nos estropearía el contenido
el “ahumado”). Yo aproveché que estaba haciendo un caldo de verduras debajo.
Al cabo de 5min. ya estarán cocidas y habrán reducido su
tamaño a una tercera parte. Es importante no sobrecocerlas… perderíamos
propiedades. Cuando te acostumbras a comer la verdura al vapor cada vez la
haces más al dente. Mucho mejor!
Es importante para conservar la vaporera en buen estado,
limpiarla enseguida con un cepillo de esos de fregar los platos y agua
solo. No la sumerjáis en agua jabonosa,
pues el bambú absorbe olores. Tan sólo agua y dejarla secar.
Una vez en el plato le añado los piñones. Y un buen
chorrito de aceite de oliva vírgen extra. En este caso un aceite de Siurana E. Solé que
mi amiga Nani, de La Cuina Violeta me regaló el otro día en Tarragona….Exquisito.
2. Como método dos, podéis poner en un wok, las hojas
crudas de la remolacha con un poco de aceite, tapar y dejar a fuego suave unos
minutos. Se cocerán y reducirán igual. En ese momento destapamos, añadimos las
pasas y los piñones y dejamos unos minutos. Deliciosas también (así suelo hacer
las espinacas y las acelgas yo.... nunca las hiervo).
(por cierto el huevo blanco son las dos mitades superiores...)







