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sábado, 25 de agosto de 2012

MÁS PIES

Hace tiempo que están apareciendo unas imágenes en Facebook bajo el epígrafe yo fui a EGB ; fotos de útiles de nuestra infancia (según la edad que tengamos) y la verdad es que, hace cierta gracia ver esas cosas que ya habíamos aparcado en el cajón de los recuerdos.

Hace unos días volví a hacer el Cherry Pie para unos amigos que viven fuera de la ciudad y uno de ellos, Pepe,  lo bautizó como el pastel de Yogi y eso me hizo mucha gracia y además me retrotrajo inmediatamente a esos maravillosos dibujos de Hanna Barbera
 Porqué me siguen gustando tanto la estética y las historietas de “mis dibujos infantiles”? Porque estuvieron en mi infancia o porque eran mejores? Me sentiría igual si fuera “hija” de Shin Chan y ya hubieran pasado suficientes años como para sentir melancolía?.  He querido buscar respuestas fáciles; como que los guiones son amables, que no poseen una crítica social lacerante como la de los Simpson (no queriendo decir que esté en contra de la “crítica social” pero no quizás en nuestros años más ingenuos y limpios),  que transmiten valores importantes para mi (que no necesariamente son diferentes a los de Shin Chan),  que ya desde Esopo se ha demostrado que los animales son los mejores “espejos” para las virtudes y defectos humanos y no quizás esos retratos tan futuristas y estilizados que resultan aún menos veraces que un oso goloso y vago, que el mundo natural en que suelen vivir estos dibujos (bosques, prehistoria, casitas unifamiliares..) es más agradable que esos mundos llenos de planetas desiertos, fuerzas malignas y destrucción continua…. En fin… todo eso lo he pensado, pero sé que personalmente tengo la elección hecha.

Prefiero hablar de la hipocresía social a través de Don Gato, de la frustración a través del Coyote, de las convenciones de la clase media y valores ya “antiguos” de los Picapiedra ó del destino inevitable de Tom y Jerry. Y sé también que transmiten una sociedad que ya no existe, y unos roles que para nada querría que volvieran. Quizás soy demasiado simple.

He querido por eso, darle este nombre a este Pie, porque realmente se parece a todos esos Pies que Yogi quería robar a los turistas de Yellowstone.

Yo lo hice con ciruelas, pero lo importante es usar frutos rojos que tiñan el Pie y dan esos contrastes tan bonitos.


YOGI PIE


Ingredientes:
Pasta brisse de la receta del Cherry Pie
325g harina                                                                        
1 cucharadita de café de sal maldon                              
1 cucharadita de café de azúcar                                      
226g mantequilla pomada                                                          
75g a 150g de agua fría                                                     

Relleno:
1kg ciruelas
1 racimo de uva negra
1 limón, piel y zumo
50g azúcar blanco
2 cucharadas soperas de Maizena (unos 16-20g)
1 chorrito largo de Vodka o Ginebra


Preparar primero el relleno pues tiene que enfriar. Poner en un cazo la fruta limpia y troceada, con el azúcar y la piel de limón y el chorrito de vodka o ginebra. Dejar a fuego suave unos 10-15m, tapado y revolviendo de vez en cuando. Deshacer la maizena con el zumo de limón. Añadir al cazo y dejar unos minutos hasta que veamos que espesa la mezcla. Apagar y dejar enfriar.

Poner en un bol la harina, la sal y el azúcar. Añadir la mantequilla en pequeñas proporciones y añadir la mitad del agua. Empezar a mezclar con una cuchara, placa panadera ó con las manos. Ir añadiendo agua poco a poco, pero no necesariamente tiene que absorberla todo. A mi siempre me sobra un poquito. Llegará un momento que veremos que la masa se nos despega de las manos y es muy fácil maniobrarla. No hace falta amasarla mucho rato. Convertirla en una bola y dividirla en dos. Envolverlas en plástico y convertirlas en un disco plano con ayuda del rodillo. Dejar en la nevera por espacio de 1 hora como mínimo, o de un día para otro.

Al pasar el tiempo coger una de las bolas, darle forma con el rodillo y colocar en el molde. Pinchar la base con un tenedor y los laterales para que no se hinche excesivamente. Dejar enfriar en la nevera unos 30min. más.

Verter el relleno dentro.

Aplanar con el rodillo la otra bola de masa y darle forma circular hasta que se adapte al molde como tapa. Juntar bien los bordes para impedir que se salga el relleno (aunque lo hace).  Hacer unos cortes con el cuchillo en la parte central. Yo hice 4 pero pueden hacerse más de forma circular. Pintar con huevo batido ó leche.

Meter en el horno durante 1 hora a 190º, aunque como digo siempre ir vigilando… cada horno es un mundo. Si veis que se os dora antes de tiempo podéis taparla con papel Albal. Dejar enfriar sobre una rejilla.
 
Por supuesto servir con helado de vainilla...el contraste perfecto.

jueves, 23 de agosto de 2012

EID MOUBARAK!



El pasado día 18 el Blog Cuina del Marroc, me recordó que terminaba el Ramadán y yo iba retrasada en la publicación de la segunda receta que quería incorporar al blog sobre la cocina árabe. La receta, de Cuina del Marroc, estaba probada y disfrutada… pero no tuve tiempo de hacerle fotos. Así que he tenido que esperar a volver a repetirla para poderla incorporar.

Como escribí en el primer post sobre el Ramadán la fiesta del Eid-al-fitr,  abarca los 3 primeros días del mes siguiente y marca el fin del Ramadán. En la primera mañana las familias se reúnen en el rezo y celebran un desayuno que marca el fin del ayuno.  Los musulmanes estrenan ropa, especialmente de color blanco, visitan a sus familias, los niños reciben regalos y profusión de dulces. Eid Moubarak! Es el modo de desearse una feliz fiesta (Wikipedia).

Probé estos dulces que Georgina colgó en su blog a principios de Agosto y me resultaron muy fáciles de hacer debido básicamente a sus explicaciones. Resultan crujientes, dulces y aromáticos y pueden disfrutarse en cualquier momento.

Los Briouats son unos hatillos de pasta filo que pueden ser dulces y salados.

He encontrado pasta filo en Carrefour, no resulta muy fácil de encontrar. Pero esta marca tiene una ventaja sobre las demás; las hojas son rectangulares y es más fácil hacer las particiones todas iguales. Hice la mitad de la masa de relleno, es decir, 100g  y usé para ello unas 3 hojas de pasta. Salieron unos 35 Briouats. No encontré la goma arábiga, pero como dice la receta original no pasa nada si no se tiene.

 

BRIOUATS DE PISTACHO

 

Ingredientes:

Para el relleno
100g de pistachos pelados
4og de azúcar
1 cucharada de mantequilla líquida
2 cucharadas de agua de azahar
1 cucharadita de café de canela en polvo
¼ de cucharadita de goma arábiga (no pasa nada si no se encuentra)

Para el montaje
3 hojas de pasta filo
½ taza de café con leche de mantequilla derretida
1 huevo batido

Aceite de girasol para freir

Para el recubrimiento
100 g de miel
2 cucharadas de agua de azahar
1 poquito de agua
25-50g de semillas de sésamo

Picar los pistachos hasta que se conviertan en polvo. Mezclar en un bol con los demás ingredientes. Se nos formará una masa compacta parecida al mazapán. Reservar.

En esta parte hemos de actuar con rapidez pues las hojas de filo se secan muy rápido. Si las hojas que tienes son redondas, consulta la receta de Cuina del Marroc para ver como cortar la masa.

Batir el huevo y dejarlo preparado con un pincel para usarlo en la siguiente fase.

Colocar la hoja sobre la encimera. Dejar las demás tapadas para evitar que se sequen. Pintar la hoja con ayuda de un pincel con mantequilla. Cortarla en partes más o menos iguales longitudinalmente. Colocar una pequeña porción de relleno en la parte de abajo. Envolver esta porción con la masa y subirla formando triángulos. Una vez hemos llegado al final de la tira, cerrar, pintar con huevo y dejar sobre una bandeja que habremos pintado de mantequilla (sino se pega la masa y cuando las queremos coger se nos rompe alguna capa).

Una vez tengamos todos los triángulos hechos freírlos en un cazo con aceite de girasol. Se hacen muy rápido así que hemos de estar pendientes de que no se nos quemen. Colocar sobre papel absorbente.

Colocar en otro cazo la miel, con un poquito de agua mineral y el agua de azhar. Dejar calentar hasta que se disuelva bien la miel. Bañar los Briouats someramente en este líquido y dejar sobre la bandeja de presentación. Espolvorear sobre ellos el sésamo que se pegará a la superficie…y eso es todo!!!!!

lunes, 13 de agosto de 2012

CALABACÍN
NUEVO RETO DE
ELS FOGONS DE LA BORDETA

Todos los que me conocen gastronómicamente, saben que le hago ascos a pocas cosas… pero uno de los productos que me niego más a usar y a comer voluntariamente, es la cucurbita pepo, es decir; el calabacín.

Incluso algunos me han escuchado apasionados y vehementes discursos contra el calabacín y a favor de la berenjena, como si la existencia de uno eclipsara la del otro. Craso error por mi parte….pero como hay algunos platos dónde coexisten los dos, como el pisto, no puedo entender la presencia de uno, totalmente soso y aguado, al lado del otro, totalmente participativo y sabroso.

He afirmado categóricamente, como soy yo (aunque voy mejorando), que ODIO el calabacín. Odio esa sopita de invierno, tan popular, que se hace con calabacín y un quesito… odio el calabacín rebozado… qué sólo sabe a rebozado…. Odio la tortilla de calabacín… huevo sobrehidratado, odio los calabacines rellenos… un relleno que se agua por la sosez del calabacín. Como veis no puedo ser más tajante. Aunque si en cualquier casa-amiga me sorprenden con alguno de estos platos…. Me lo como (sin hablar de mis sentimientos hacia él) y soy capaz incluso de alabarlo… porque en realidad no sabe mal (no sabe!), es agradable (tan suave que se le escapa a mis papilas gustativas!), y tiene propiedades nutritivas (potasio, vitamina C y betacarotenos!)… y en fin… se ha hecho con amor.

Pero claro, quería participar en La recepta del 15 y retarme un poco a mi misma. Al mismo tiempo he querido ser justa…y darle una oportunidad…porque personalmente, nunca compro ni cocino con calabacines. Y el hacerse mayor aporta cierto sentido de la justicia y mirar con distancia al elemento odiado.  Y vale, por la recepta del 15 le dí dos oportunidades. Hice una mantequilla de calabacín, que quedó deliciosa como entrante o aperitivo y que publicaré más adelante y… esta ensalada o Carpaccio de calabacín. Me encantó. Ahora bien…. No voy a escribir una oda sobre el calabacín…en absoluto. Pero así crudo, fresquito, con tan buenos compañeros, me resultó muy agradable de comer y estoy segura que a los amantes del mismo les parecerá una buena forma de hacerlo.

La receta es del blog Thekitchn del que ya he publicado otras recetas y que me gusta mucho, porque es apenas un comentario diario tanto de actualidad gastronómica, recetas, decoración en la cocina o enlaces interesantes relacionados con este mundo nuestro. 



 ENSALADA CRUDA DE CALABACÍN Y PARMESANO

Ingredientes:
1 calabacín
Virutas de parmesano
Sal en escamas
Pimienta rosa en grano (o la que querais)
Aceite de oliva virgen extra

Cortar el calabacín con una mandolina longitudinalmente. Si no se tiene mandolina, hacerlo con un rallador tradicional por su parte de corte o cortarlo a cuchillo muy, muy fino… cuánto más fino os quede, mejor será el plato. En la receta original aconsejan dejar el calabacín unos minutos con sal cómo cuando preparamos las berenjenas para que pierdan amargor… la verdad yo no lo ví necesario y el calabacín con el rato de reposo antes de servirlo, queda lo suficientemente tierno.

Colocarlos sobre una bandeja de la forma que queráis, yo lo hice en forma de celosía como vi en la foto de la receta.


Añadir un poco de sal en escamas, poner por encima las virutas de parmesano, aliñar con un buen aceite y colocar las bolitas de pimienta. Dejar así unos 10-15min antes de servir.



viernes, 10 de agosto de 2012

EL CHERRY PIE DEL AGENTE COOPER


Biscayenne, el lunes, nos recomendó en el Facebook un pastel de cerezas inspirado en la serie Twin Peaks.

Creo que esa serie, emitida en los 90, marcó el inicio de las series “con misterio” que enganchan como las drogas. Al menos, yo creo recordar que es la primera vez que esperaba los capítulos semanales de una serie con expectación. Hubo un momento en que se la serie perdió el norte, pero no importaba, todos queríamos saber quién había matado a Laura Palmer.  El paisaje y la música fueron otro gran aliciente. Hubo un antes y un después a partir de Twin Peaks. Cómo lo hubo después de Lost, pero eso será otro día...


 Además de sus alicientes, la serie encumbró a otro protagonista… el Cherry Pie. Cooper, el protagonista, se pasa la serie tomando black coffee y cherry pie. De hecho, mientras lo saboreaba,  lo inmortalizó con la frase:

this must be where pies go when they die(“ésto debe ser dónde van los pies cuando mueren”)

Así que, y dado que este verano, he hecho ya unos 5 cherry pies siguiendo la receta de Martha Stewart, he querido probar la receta que recomendaba Biscayenne…y la verdad…me ha encantado. Su masa es más ligera que la brisa de MS, y su relleno resulta un punto más “amarmelado”…en fin… una delicia que, comparto hoy con vosotros.

El blog de “Eat, little bird” resulta tan encantador como su título; no será la única cosa que haga de él. Thanh, su creadora, ostenta esa mezcla de culturas que tanto me seduce (Australia-Vietnam, casada con un francés, viviendo en Suiza!) y tiene unas fotografías muy bonitas y “pedagógicas” con las que ayuda a entender las recetas. Gracias Biscayenne por la recomendación!

Os sugiero visitar su receta porque sus instrucciones fotográficas son muy claras y pueden ayudaros. Mi toque personal ha sido añadir un poco más de harina a la masa pues me quedaba poco firme, e incorporar vodka o ginebra a la mezcla de las cerezas…mmmm!!!!!



TWIN PEAKS CHERRY PIE



Ingredientes:
Para la masa
270g de harina
150g mantequilla pomada
50g azúcar en polvo
1 huevo
1 cucharada de agua fría (opcional)

Para el relleno:
700g de cerezas
1 limón, piel y zumo
50g azúcar blanco
2 cucharadas soperas de Maizena (unos 16-20g)
1 chorrito largo de Vodka o Ginebra

Para la superficie:
Azúcar moreno
1 huevo batido, una clara de huevo ó leche para pintar

Preparar primero el relleno pues tiene que enfriar. Poner en un cazo las cerezas deshuesadas, con el azúcar y la piel de limón. Dejar a fuego suave unos 10-15m, tapado y revolviendo de vez en cuando. Se pueden romper un poco las cerezas con la cuchara pues así sueltan mejor el jugo. Deshacer la maizena con el zumo de limón e incorporarle el vodka.  Añadir al cazo y dejar unos mínutos hasta que veamos que espesa la mezcla. El color que adquiere en este momento me parece precioso. Apagar y dejar enfriar.



Poner en un bol la harina, la mantequilla y el azúcar en polvo. Mezclar. Resulta una masa un poco blanda, pero no la hemos de sobreamasar. Añadimos el huevo batido, hasta que veamos que se incorpora bien. Dejar enfriar en la nevera al menos media hora.

Precalentad el horno a 170º.

Sacar de la nevera y dividir la masa en dos. Colocar una hoja de papel film transparente en la mesa, poner la masa encima y otra hoja de film encima. Pasar el rodillo y darle una forma redondeada. Quitar una capa de film y darle la vuelta sobre el molde cubriéndolo.  Apartar la otra capa de film.

Verter el relleno en el interior e igualarlo.



Hacer el mismo proceso con el resto de masa y cubrid el pastel. Cerrar herméticamente los bordes. Pasad con un pincel una capa de huevo batido, clara de huevo o en su ausencia con un poco de leche. Espolvoread azúcar moreno por encima.

Hornear a 170º durante 35 minutos en la mitad del horno. Vigilad hacia el final para que no se queme. Y listos.

Ideal servido con helado de vainilla!!!!!


miércoles, 8 de agosto de 2012


MERMELADA DE TOMATE PARA
LA CUINA VIOLETA

 Nani, de La cuina violeta, es encantadora… no sólo su blog rezuma elegancia, limpieza, amor por la gastronomía y los suyos sino que entre sus líneas siempre hay un mensaje optimista, lleno de alegría y vitalidad, como el de la música con el que nos acompaña muchas de sus recetas.  Me gusta todo de su blog, desde el logo tan azul, tan minimalista; sus fotografías limpias, nítidas, sencillas y hermosas; hasta las recetas, que en ocasiones nos hacen salivar desde este lado de la pantalla. Y si le preguntas cualquier cosa, ella te responde con celeridad y cariño.  Quizás se debe a sus raíces, quizás a su naturaleza, pero confirmo datos, Nani es un amor.

El blog de Nani ha cumplido un año y nos invita a participar en un concurso realizado con mermeladas. Ni que pintado le viene el tema, dulce y con gran presencia. Nani, va por ti!

Yo me he decidido por una mermelada de tomate, que no es excesivamente original ni rompedor. Tenía un excedente de tomates del huerto del padre de Cristina, unos tomates rojos y hermosos que me estaban pidiendo o un gazpacho o una conserva… pero algo que llenara mis expectativas de ver ese color inmortalizado. Así que, he hecho una mermelada de tomate y la he usado como salsa.


(mientras escribo estoy escuchando uno de los albumes de Nani en Spotify!)

La receta de esta mermelada, diferente de las simplemente “mermeladas”, la he sacado del blog australiano Citrus and Candy, que me parece precioso y pertenece también a una chica de gran sensibilidad, Karen. Ella la utiliza para acompañar una frittata, un plato de patatas que tiene un aspecto arrebatador.

Es una mermelada que podría recordar al Ketchup, pero es mucho más suave, aromático y “europeo” para acompañar carnes, aves o huevos fritos.


MERMELADA DE TOMATE



Ingredientes:
1,300kg de tomates de huerto
1 cebolla roja
1 ajo
40g de vinagre de Módena
45g de azúcar moreno
1 barra de canela
2 cucharadas de concentrado de tomate
Aceite de oliva virgen extra

Pochar la cebolla con el ajo y la barra de canela hasta que tenga una consistencia caramelizada.

Mientras se está sofriendo la cebolla escaldar los tomates (hacerles un corte en cruz en la base, dejar en agua hirviendo durante 1 min., pasar a agua fría con hielo) para pelarlos y reservarlos en trocitos toscos.

Una vez la cebolla haya caramelizado echarle el vinagre y dejar que reduzca un poco. Añadir el azúcar y el tomate y dejar a fuego muy suave durante 1-1,30h aproximadamente. Ir removiendo de vez en cuando y si vemos que se va pegando a la base añadir un poquito de agua.

Esterilizar un par de botes (a mi me dio sólo para 2) y verter el tomate en su interior. Cerrar y darles la vuelta sobre la encimera hasta que enfríe. Guardar en la nevera.

Yo la he puesto de aderezo en un pollo plancha que hemos comido hoy con acompañamiento de ensalada de rúcula con trocitos de melocotón.


viernes, 3 de agosto de 2012

mi amigo Xavi que hace unos dibujos preciosos de sus viajes es el ilustrador perfecto para esta entrada.
Era una niña muy vivaracha y charlatana y adoraba el mundo en el que, repentinamente y debido a un traslado profesional paterno, se vió imbuida.  Le encantaban las películas y su vida, súbitamente se había vuelto como una… que más podía desear. Era la protagonista de un mundo nuevo dónde por el hecho de ser “la estranjera” llamaba la atención. Era la única niña española de su calle y todo eran atenciones de los tenderos que encontraban graciosa a esa niña que aprendía a hablar portugués con celeridad.  Como era una niña muy charlatana y vivaracha fue la más avanzada de su familia en hablar completamente la lengua de aquella nueva ciudad llena de gente amable y solícita.

Todo eran nuevas experiencias. La cocina de su nueva casa funcionaba con carbón y el calor humano entraba a “sacos” por esa puerta trasera que daba a la parte posterior del edificio... Por allí se colaba el carbonero, Mariadalus, una mujer de cabello blanco que vendía pescado a domicilio y lo llevaba sobre su cabeza, Edilia, la conserje con quién pasó muchísimas horas y a la que quería como una "nueva abuela", y el patio interior, al que se accedía desde esas escaleras, que fue el campo de juegos dónde ella y su hermano jugaron durante muchísimas horas en soledad pero con una armonía que no tendrían ya nunca más.

El colegio era un instituto español, así que sus compañeras eran todas hijas/os de emigrantes como lo eran ellos. Fue la primera vez que fue consciente de lo que significaba la diversidad.  A medio curso se incorporó una niña china, que había vivido en España, cosa que la alucinó y asombró de igual forma. En la única fiesta de cumpleaños que tuvo en la que recuerde haber tenido otras niñas del cole (y no sólo familia) Elena, que así se llamaba esta preciosidad oriental, le regaló una lamparita china de colores rojos que le maravilló. Durante muchos años estuvo colgando de la lámpara de su habitación.

Juliana, la mujer que ayudaba en casa, enseñó a su madre algunos postres portugueses. Uno de ellos fue el Bolo de Bolacha, un pastel que era muy apto para los niños al estar hecho mayoritariamente de galletas.  Se solía comer en las fiestas infantiles y era relativamente fácil de hacer. A ella que le encantaba comer, le volvía loca ese pastel mantecoso que estaba relleno de galletas y que le parecía una exquisitez.

Aquel primer verano alucinó con las playas y los acantilados del Norte del país. Se asombró al ver la marea crecer y empaparles las toallas más rápido del que habían previsto (tan sólo pudieron salvar la cámara y el bolso), se sorprendió con el olor intenso de sardinas a la brasa con el que olían todos aquellos pueblos costeros, alimentó sus ojos con el azul-verdoso de un mar diferente a su Mediterráneo, disfrutó de una vida familiar y social intensa acrecentada por el deseo de conocer aquel país y la amabilidad intensa de muchos compañeros de trabajo de su padre que deseaban agradarle y gozó de una gastronomía suave y amorosa que llenaba sus sentidos. Lo vivió intensamente, porque de algún modo intuía que todo aquello sólo era una película.
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Había intentado varias veces, infructuosamente, conseguir hacer este pastel.

Hace unas semanas en el blog Lola en la cocina vi una tarta de galletas que me retroatrajo inmediatamente… y cómo el Domingo celebramos el cumpleaños de los gemelos de mi amiga Cris la ocasión me vino que ni pintada.

La verdad es que esta receta sí funcionó y es que está muy bien explicada.

TARTA DE GALLETAS DE MOKA
Yo usé para hacerla un molde de 22x18 cuadrado para poder usar galletas tipo Fontaneda rectangulares. Tampoco encontré Fontaneda en mi super y compré un par de paquetes grandes de Gullón cuadradas. Como era más grande mi pastel que el de Lola dupliqué la cantidad de crema de mantequilla (y no me sobró).

Ingredientes:
1 paquete y medio de galletas Gullón rectangulares (según las capas que queráis hacer)
1 cafetera de café para mojar las galletas
1 vaso de leche
Chorrito brandy (opcional)
Avellanas picadas para adornar

Crema de mantequilla de moka:
500g mantequilla pomada
100g de agua mineral
280g azúcar
4 huevos enteros y 4 yemas
20g café instantáneo

Preparar primero la crema de mantequilla para que mientras empezamos a montar el pastel se enfríe y coja cuerpo en la nevera.

Preparar un almíbar con el azúcar, el café soluble y el agua. Llevar a ebullición y dejar hasta que alcance los 120º. Mientras eso ocurre poner los huevos en un bol e irlos batiendo hasta blanquearlos. Una vez el almíbar ha alcanzados su punto, incorporarlo muy despacio, en un hilito a los huevos sin dejar de batir. Parar de verter almíbar si nos parece que es demasiado, seguir batiendo y volver a incorparar hasta que se termine. Seguir batiendo hasta que notemos que la temperatura del bol va volviendo a ser normal (tocar por la parte de abajo).

Batir la mantequilla. La primera vez que preparé esta crema, al incorporar la mantequilla, aunque fue en varias veces se me cortó un poco (eso fue seguramente por las diferentes temperaturas) y aunque Lola decía que siguieses batiendo si eso pasaba, no terminó de quedarme muy bien. Así que la segunda vez, lo que hice fue el proceso al revés. Fui incorporando la masa de los huevos y el almíbar en varias veces a la mantequilla. No se me cortó y quedó una crema de una consistencia genial.

Poner en la nevera la crema para que coja un poco de cuerpo. Si nos pasamos, dejarla fuera hasta que vuelva a ser cremosa.

Poner una capa de plástico transparente en el molde que sobresalga por los lados, para facilitar el desmoldado.

Mezclar el café (que habremos hecho previamente y dejado enfriar) con la leche y poner en un bol.

Ir mojando las galletas en el café (con cuidado de no pasarnos para que no se nos rompan) e ir colocándolas en la base del molde. Esta medida fue genial porque me permitió poner galletas enteras sin tener que romperlas.

Expandir la crema por encima de las galletas. Poner otra capa de galletas…así hasta las capas que queramos. Dejaremos la última capa sin poner crema encima pues le daremos la vuelta al pastel para desmoldarlo y esa será la base. Si hace mucho calor, dejar unos minutos en la nevera para que se solidifique un poco.



Colocar una bandeja encima del molde y darle la vuelta. El papel plástico nos ayudará a desmoldarlo. Untarlo con la crema y adornar como querais.



Lola le puso unos granos de café enteros que encuentro quedaban muy bien. Yo no tenía y tan sólo le puse almendra molida por la parte de abajo.

Sacar de la nevera unos 20min. antes de consumirlo para que coja temperatura ambiente.


Las fotos no han sido muy buenas en esta ocasión, pero prometo mejorarlas! No le hacen justicia al pastel que era delicioso.